El orden importa más que la herramienta. Si el alta está mezclada con la liquidación y el cadete arma su propia lista, ningún sistema “ordena solo”. Este es el recorte que después se puede cargar en un software.
1. Un origen, un envío
Cada pedido de tienda o cada bulto propio es un envío. No tres filas en tres planillas. Si entra por Flex, por Tienda Nube o por CSV, el objeto tiene que ser el mismo. En producto: gestión de envíos.
2. Dirección completa → zona
Sin barrio, localidad o partido, no hay tarifa ni ruteo serio. Completar dirección no es burocracia: es lo que evita el “sin zona” a fin de mes.
3. Depósito antes de la calle
Recibir (escanear) y recién después armar ruta. Si el cadete se lleva paquetes que no pasaron por depósito, el seguimiento miente.
4. Una ruta, un responsable
La lista del día la asigna la operación, no el grupo de WhatsApp. El cadete ejecuta y registra entrega (foto, código cuando aplica). Eso es última milla.
5. Cobrar con el mismo dato
El PDF o la cuenta a la tienda tiene que salir de envíos entregados y de zona, no de un Excel paralelo. Si los números no cierran, el problema suele ser el paso 1 o el 2, no “el sistema”.